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9 de enero de 2017

Ímpetu

Explosión de un impulso tumbador.
Torsiones, epicentros lumbares, trepidaciones umbilicales.

La lujuria de los timbales
se reúne en la cadencia fragmentada
de tus caderas surcando el humo...

/Cumbia/
          /Cumbia/
                    /Cumbia/
                             /¡Irresistible pistoneo!/

Nada por aquí, yéndose lejos,
rezongando, el mal genio.

Acrósticos güiros
desdeñan lo estático.

Flota una invisible convención
entre los vaivenes de nuestras lujurias.

Todo puede terminar en el lodo,
esta noche tiene las fauces abiertas.

Devora la fiera vocal
todos los intentos
por recobrar el orden.

Asistimos al culmen de la superficie rítmica.
Rugidos discordes en esta antimelodía desenfrenada.

Me reflejo en el rostro extasiado de mi prójima.

SOY LEGIÓN EN LA CUMBIANCHA:
Soy todo éxtasis encapsulado en lo tacones de la pista.

¡ESTO SÍ ES DINAMITA!

6 de enero de 2017

Embudo superficial

Este tornado que lame con todos los vientos,
esta vanidad que sepulta lo humano,
este afán de la materia...

Destrampemeteoro
es el fornicio
con el verbo tener.

¡¿Qué más da si se habita
cubil o mansión?!
¡¿Qué más da si se cabalga
corcel o jumento?!

Pretensiones bastas, anhelos vanos
que conducen a una superficie viscosa,
tan adherente que anquilosa.

Automático 20.09.16

En ataques desarmados son especialistas los monos cilindreros. Habríamos de aprender de tan creativos primates, cuyo único mérito consiste en desarticular células madre que amenazan el bienestar de las moléculas gastronómicas.

No tengo inconveniente en testificar a favor de la desdicha, de la amargura, del deshielo.
No tengo inconveniente en romper las velas del progreso si eso garantiza la supervivencia de los trilobites.

Clonemos dientes de sable para que contribuyan al control demográfico.

No hay manera de controlar esta masacre espiral, ascendemos en la escala de estupidez de manera proporcional a nuestra fuga de la realidad.

¿Cómo podemos aspirar a una larga vida si nos empeñamos en revolcarnos con la muerte? Yo siempre he coqueteado con la flaca, pero hay una distancia sana entre ese coqueteo y un idilio.

24 de septiembre de 2008

Contraejemplos

Nos ha tocado vivir
este mundo que se desgasta
buscando chisporroteos de felicidad
en el esnob concreto finamente armado,
en las alfombras cucas,
en el futón tanoshit,
en una vajilla de rómpela y te la rompo,
en una cama asexuada, quiropráctica y aséptica,
en un televisor más grande que el muro de la sala,
en una nocturna neumonía descapotada
sobre neumáticos del gordito,
en tanta materia inmarcesible y vacua,
que no llena ni el fondo del espíritu.

Y no,
la felicidad no está ahí,
lo hemos comprobado
a punta de contraejemplos:
los impulsos vomitivamente rosáceos,
plantados en una templada selva del golfo;
el amor encuerado frente al frío de la indiferencia,
gomitas erectas y chabacanos encogidos;
nuestra resistencia combativa contra el pasado
que bombardea con preconceptos antieróticos
nuestras almas refugiadas
en los búnkeres de la desconfianza,
con una botella de un yummy tinto barato por fusil
y las palabras sabias por municiones;
la dulce tarea de fungir como pastores
en las praderas capilares retacadas de piojos,
que ronronean como gatos
rescatados de la mierda urbana...

Y sí,
ahora nos toca el contraataque
sutil, clandestino, complotado:
provocarle tantos accidentes a la felicidad
como sean necesarios para sacudirle la esencia,
para demostrar que puede reposar
entre muros de aire o concreto,
en cualquier sitio que elija
este hogar vagabundo que somos,
sin importar la cantidad de materia
que nos circunde.

11 de abril de 2008

Tormenta

Torrencial lindero de noche tormenta.

El alba llega con versos bucofónicos
escupidos al cielo raso
y tu cuasilentejuélica presencia
en mi ribera
me obliga a la poesía
que brota de mis poros
en dulce, fogoso y sinfónico alud.

¡Que sí, carajo, eres tormenta!
De aquellas tormentas halterofílicas
que se levantan a sí mismas,
poder del rayo retina,
estruendo del trueno primor,
llegas, refulgente hidromusa,
con tus encantos polisílabos,
a la taberna deste masticador de ritmos.

Y luego tú, nena esplendorosa,
te vas, por la vereda agridulce
deste bosque pasional,
hallando, en cada paso,
bajo el torrente de tu propia tormenta,
los versos almidonados
que un poeta-lobo sin colmillos,
tendido bajo el manto de la oscura luna,
escupió al emperifollado cielo abierto.

8 de abril de 2008

Automático I

Extírpame la soledad
de una vez por todas.

No me dejes deambular más
por las praderas del hastío.

No estamos,
somos movimiento.

Embates de la vista
nos traicionan,
gritando la verdad
a la exósfera.

Entiéndeme,
las manecillas giran
y yo te veo ascender
delante de un rugido.

Estallidos de incertidumbre.

Zigzagueas entre calles
deslavadas
por tanto flujo de dulzura.

En tus labios se queda
el recuerdo de lo insoluble,
sal de mares inconclusos,
de sueños perdidos
en mareas caóticas.

No eres todo,
no soy todo,
no somos todo,
queda por delante
la peripecia verbal,
aún nos quedan
las escaramuzas pactadas.

No divagues,
devora,
híncale el colmillo
al chamorro de la lujuria
después de rasurarlo
con tus navajas pupila.

Deja atrás los alegatos
de tu restirado titubeo,
compacta tu cháchara decente...

¡Basta ya
de jalarle las patillas
al desenfreno!

Aquí estoy,
aquí estaré,
llegarás.

3 de abril de 2008

La moda doma

It is easier to copy than to think, hence fashion.
Besides a community of originals is not a community.
Wallace Stevens

No sé ya dónde guarecerme...
Permanezco alerta,
con las pupilas crispadas,
en medio de un cúmulo de vanidades.

Estoy cercado por talles ceñidos con látex
y copas rebosantes de silicona,
ejemplos de que el mundo ha mutado
en una puta de pasarela,
erguida sobre los tacones del voraz consumo.

¿Dónde ha quedado el amor
en este circo que sólo piensa
en mejorar estirpes
engendrando anorexia,
adicción al peróxido
y antifaces make-up?

¡Bienaventurado este jodido tiempo
en el que las niñas quieren tetas,
no muñecas!

Qué puedo hacer yo aquí,
predicador del putrefacto corazón,
posmoderno retrógrado,
inútil tótem a la poesía,
imbécil y joven reliquia
que prefiere la voz profunda
de la neurona sensible,
al solaz en la superficie
del aparador
en que se ofrece el mundo.

Vuelos en torno al canto luminoso de una luciérnaga

1.

Traficas
angustia,
expides
vapores
que
embriagan
mis
pupilas,
niña
púrpura.
Aniquilas
en
mi
selva
la
púspura
de
los
perros
y
ranas
descalzados.

Notas para un sueño serie B

I

La noche riega pulverizadas sus vísceras sobre mi cama...


II

Nado sumergido en
pura púrpura pus pura...


III

Cabalgo sobre negros toros plásticos en compañía de jinetes azules que montan liebres con máscaras de caparacho.


IV
Tragamos harto cascajo
entre yonquis
de doble turno.

Otro haikú verde

Infantívoros
tu alegre descendencia
raptan, tortuga.

25 de marzo de 2008

Belleza lollipop

Dulces gusanos de goma
emergen de tu boca,
lapizlázuli exquisito,
tu labios brillantinos,
aromas plásticos
de golosinas sintéticas.

Me extasío con los giros de tu saliva
en torno de un carmesí artificial.

Me cautivan los embates de tus labios
que anulan todo macarrónico aroma,
todo impulso cocada.

Entre polvos chispeantes
estalla tu boca,
metralla arcoíris
abatida en indescifrables contorsiones;
dominas las dunas irisadas
bajo una pala de caramelo quebradizo.

Adoro el aséptico aroma de tu boca,
tu saliva ácida,
mar de artificiales pétalos cítricos,
corrosivo artificio de la nueva sacarosa.

14 de marzo de 2008

Minotauros (otro rescate)

Galope,
una daga,
brutalidad,
explosiones azarosas
en las entrañas del bosque.

El lago vibra
y una brisa se arrastra,
regando susurros,
hasta el arroyo.

Él bebe,
sana y muere...

Aullido,
rumor de hojas,
silencio,
cascos de un caballo en fuga.

12 de marzo de 2008

Verdes haikús

Las chimeneas,
oráculos de acero,
nos lo advirtieron.


Rugen motores,
en sus entrañas arden
nuestros ancestros.


Pánico negro.
¡Evade aquella mancha,
hermoso albatros!


Corre la savia,
motosierra estridente,
los sauces lloran.


La dulce Gaia,
bajo nuestros crueles pies,
triste agoniza.

16 de junio de 2007

Harpía boomerang

Qué hago con esta soledad violada
que se pudre en mis pulmones,
con este aire denso,
corrompido,
agusanado en un claustro de roble
bajo tu corona de ecos.
Qué hago con estas horas
que maúllan, lastimeras,
mutiladas por los jadeos
de acrobacias pretéritas
en trincheras sepultadas.
Qué hago con tus prolongadas
fantasmagonías,
atribuladas por tanto embutirles
espesas culpas en las venas.
Qué hago con las minas que plantaste
en el campo solitario de mi dicha,
con sus esquirlas que se clavan
bajo mis uñas,
con sus capullos que saltan
y se me adhieren al rostro
como medusas aéreas.
Qué hago con esta castrante letanía
de tu recuerdo en mi páncreas,
dime,
qué puedo hacer contigo,
harpía boomerang,
si cada vez que te escupo
te me clavas en la nuca.